Salmo 65 B, flor de alcaparra, veintisiete de mayo

Señor Dios, aquí estoy para cumplir lo que mis labios prometieron cuando me encontraba en peligro. Gracias porque me escuchaste, porque no rechazaste mi súplica ni me retiraste tu favor cuando más lo necesitaba. Limpia mi corazón de cualquier mala intención o doblez para que mi oración sea siempre transparente ante Ti. Dame la valentía de compartir con el mundo tus maravillas y que mi vida entera sea un canto de agradecimiento. Amén

Salmo 65 A, La Flor del Oroazul, veintiséis de mayo

Señor Dios de poder, Tú conoces los momentos en los que me siento en la trampa o abrumado por las cargas de la vida. Gracias porque sé que me estás refinando como a la plata, quitando de mí lo que no sirve para hacerme brillar más. No dejes que mis pies tropiecen en medio de la tormenta. Dame la fuerza para cruzar el fuego y el agua, manteniendo la mirada fija en Ti, sabiendo que muy pronto me darás el respiro que tanto necesito. Amén.

Salmo 65 B, Viernes de Pascua

Octava de Pascua: Viernes de Pascua El discípulo al que Jesús amaba dijo a Pedro: […]

Salmo 65 B, Venid a escuchar, veintiséis de agosto

Entonces Jesús les respondió: Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y […]

Salmo 65 A, nos pusiste a prueba, veinticinco de agosto

En aquel tiempo, Jesús decía a sus discípulos una parábola para enseñarles que es necesario […]

Salmo 65 B, me escuchó, nueve de diciembre

En aquel tiempo, dijo uno de entre la gente a Jesús: «Maestro, dije a mi […]

Salmo 65 A, plata refinada, veintisiete de marzo

EN aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos que habían creído en él: «Si permanecéis […]

El baño de la Iluminación, veinte de abril

Tiempo de Pascua Nicodemo le preguntó a Jesús: «¿Cómo un hombre puede nacer cuando ya […]