Salmo 118 U, siete veces pasos para la paz, nueve de septiembre

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, […]

Salmo 106 B, la tormenta y la calma, seis de agosto

Se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla […]

Salmo 80, escuchar, veinticuatro de junio

Señor Dios, mi fuerza y mi refugio, gracias porque Tu mayor deseo es retirar la carga de mis hombros y librarme en los momentos de aflicción. Perdona las veces en que sigo de forma obstinada mis propios antojos y me olvido de escuchar Tu voz. Hoy elijo no adorar a los falsos dioses de la prisa y la preocupación. Te abro mi corazón y mi mente para que los sacies con la flor de harina de Tu gracia y la miel silvestre de Tu amor. Guía mis pasos en este día. Amén.

Salmo 69, lo celebraré, cinco de junio

Jesús les dijo: “Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en Mí […]

Salmo 67 B, la Flor de la Pasionaria, treinta de mayo

Señor Dios, dueño de las cumbres y de los valles, gracias porque no tengo que vivir a la defensiva ni competir con el orgullo del mundo. Cúbreme hoy con las alas de Tu gracia, haz que mi vida destelle con la pureza de la plata y el oro de Tu amor mientras descanso en Tu fidelidad. Te entrego desde este momento mis preocupaciones, mis tareas y mis cansancios; bendito seas porque sé que llevas mis cargas cada día y me haces escapar de la desesperación. Amén.