Jesús levantó los ojos al cielo y oró diciendo: Yo les he dado la gloria […]
Jesús levantó los ojos al cielo y oró diciendo: Yo les he dado la gloria […]
Jesús les dijo: «¿Está permitido en sábado hacer el bien o el mal, salvar una […]
Este Salmo 21 A, Abandono, comienza con el grito de abandono, pero no es un grito de falta de fe, sino de intimidad herida. El salmista se describe como «agua que se derrama» o «cera que se derrite», imágenes perfectas de la depresión y el agotamiento extremo. Lo impresionante es que, a pesar de sentirse como un «gusano», sigue llamando a Dios «Fuerza mía». Nos enseña que el lamento es una forma sagrada de oración: a Dios no le asustan nuestras quejas ni nuestras dudas.
El Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos. […]
Jesús levantó los ojos al cielo y oró diciendo: «Padre santo, no ruego solamente por […]
Mientras decía esto, Jesús les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron […]
En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad para […]
En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad para […]
Los espíritus inmundos, cuando veían a Jesús, se postraban ante él y gritaban: «Tú eres […]
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Como el Padre me ha amado, así […]