Salmo 20, superando expectativas, seis de marzo

El Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos. […]

Salmo 19, el deseo de Tu Corazón, cinco de marzo

Lo más poderoso de este salmo es la distinción entre las fuentes de confianza. El mundo dice: «Unos confían en sus carros, otros en su caballería» (hoy serían el dinero, los contactos o el currículum). Pero el creyente dice: «Nosotros invocamos el nombre del Señor». No es que los recursos humanos sean malos, es que son insuficientes. La verdadera victoria es la que Dios concede al «ungido», es decir, a aquel que pone su misión en manos de la voluntad divina.

Salmo 20, bendecido con el éxito, diecinueve de junio

En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad para […]

Salmo 19, invocamos, uno de octubre

En aquel tiempo, como todos comentaban, admirados, los prodigios que Jesús hacía, éste dijo a […]

Salmo 19, ¿confías?, catorce de mayo

En aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: yo he venido para […]

Salmo 20, oro fino sobre tu cabeza, dieciocho de agosto

Pilato le dijo: «Entonces, ¿tú eres rey?». Jesús le contestó: «Tú lo dices: soy rey. […]

Salmo 20, treinta de mayo, te han otorgado bendiciones incesantes…

Jesús les dijo a sus discípulos: Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo […]