“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo […]
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo […]
Este salmo es la oración de la soledad extrema. El orante no disimula: está cansado, rodeado de trampas, sin apoyos humanos. Mira a un lado y a otro… y no hay nadie.
Pero en ese vacío emerge una confesión decisiva: “Tú eres mi refugio”
«Se acercaron a Jesús le despertaron diciendo: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!» Les dijo: «¿Por qué […]
Entonces dijo Jesús: «Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, […]
Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del […]
«Suba mi oración como incienso en tu presencia; el alzar de mis manos como ofrenda […]