Salmo 41: «La Sed que no se Apaga», veinticinco de abril

Salmo 41: «La Sed que no se Apaga». Señor, mi alma tiene sed de Ti como una cierva busca el agua. A veces me siento arrollado por las olas de la vida y el eco de mis problemas me aturde, pero hoy decido hablarle a mi propia alma: ¡Espera en Dios! No permitas que el desánimo me gane la partida; sé Tú la salud de mi rostro y mi roca firme. Amén.

Salmo 41, mi alma tiene sed, cuatro de enero

Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: «Este es […]

Salmo 42, envía tu luz, ocho de noviembre

Jesús  concluyó diciendo: «Os digo que la misma alegría habrá entre los ángeles de Dios […]

Salmo 41, fieles difuntos- la Vida un Don, dos de noviembre

San Agustín comentaba: “Una flor sobre la tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo […]

Salmo 42, el Dios de mi Alegría, veintiséis de febrero

Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bien se está […]

Salmo 41, corrientes de agua, veinticinco de febrero

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con […]

Salmo 42, luz y verdad, veinte de junio

Jesús le dijo: «¡Qué es eso de si puedes! ¡Todo es posible para quien cree!». […]

Salmo 27 (26), cada día uno de noviembre, todos los santos

San Agustín comentaba: “Una flor sobre la tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo […]

Tres días (triduo) de oración por los difuntos

San Agustín comentaba: “Una flor sobre la tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo […]

Cada día, trece de febrero, la fuente que mana y corre…, salmo 41

Hermosa poesía que muestra uno de los aspectos más esenciales del ser humano, la sed. […]