Salmo 68 A, con el agua al cuello, dos de junio

En aquel tiempo, Jesús tomó la palabra y dijo: «Tomad mi yugo sobre vosotros y […]

Salmo 63, la flor de Romero, veinticuatro de mayo

Entonces Jesús les dijo: Las ovejas atienden a la voz del Buen Pastor, y él […]

Salmo 56, el girasol, diecisiete de mayo

Misericordia, Dios mío, misericordia, que mi alma se refugia en Ti. Protégeme bajo la sombra de Tus alas mientras pasa la tormenta de este día. Aunque camine entre dificultades que parecen leones, mantén mi corazón firme. Despierta mi alegría y mi gratitud para que pueda cantar Tu bondad, que es más grande que el cielo. ¡Elévate sobre mi vida, Dios mío! Amén

Salmo 45, el lirio blanco, dos de mayo

Los apóstoles le pidieron a Jesús: «Auméntanos la fe.» Jesús les contestó: «Si tuvierais fe […]

Salmo 17 IV, el camino perfecto, veintiocho de febrero

Este tramo del salmo 17 – D nos presenta a Dios como el «Gran Entrenador». No solo nos quita el problema, sino que nos transforma para que el problema ya no nos asuste. La imagen de los «pies de ciervo» es preciosa: el ciervo no evita la montaña rocosa, sino que tiene la agilidad para saltar sobre ella sin caer. Dios no te promete una vida plana, sino darte la estabilidad y la altura espiritual para que nada te haga tropezar.

Salmo 54 B, ¿tus afanes?, trece de agosto

Jesús le preguntó: «Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Alguien te ha condenado?». Ella le respondió: […]

Salmo 17 D, desde las alturas…, catorce de junio

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Os aseguro que vais a llorar y […]

Salmo 26 A, en mi corazón no hay miedo, catorce de abril

«En aquel tiempo Jesús dijo: Dejadla; ¿por qué la molestáis? Buena obra me ha hecho. […]