Salmo 140 una oración de vigilancia interior. No solo pide ser protegido del mal exterior, sino —con mayor profundidad— del mal que puede nacer dentro: la palabra descontrolada, el corazón inclinado, la complicidad silenciosa.
Salmo 140 una oración de vigilancia interior. No solo pide ser protegido del mal exterior, sino —con mayor profundidad— del mal que puede nacer dentro: la palabra descontrolada, el corazón inclinado, la complicidad silenciosa.
Este salmo es una oración de protección en medio del conflicto. No idealiza la realidad: nombra la violencia, la mentira, la intriga, el abuso del poder y de la palabra.
El orante no responde con venganza, sino con confianza radical: “Tú eres mi Dios”. Dios aparece como escudo, fuerza y justicia, especialmente para el humilde y el pobre.
Filosofía Perenne para habitar el hoy y proyectar el futuro
Bienvenidos a un nuevo ciclo de profundización y transformación para recorrer con Alegría los Nuevos Tiempos. Tras el recorrido del año anterior en el Camino del Ser (puedes solicitarlos por mail si quieres verlos en diferido), el Ciclo 2026 invita a dar un paso hacia la estructura y la raíz de nuestro ser.
El Alba de la Conciencia no es solo un estudio histórico o filosófico; va más allá es como una brújula diseñada y adaptada para navegar la complejidad del presente, uniendo la sabiduría antigua con los desafíos de la era digital y la neurociencia.
Esta parte del salmo entra en el misterio de la vida como obra directa de Dios. No somos fruto del azar, sino pensamiento amoroso, tejido paciente, proyecto querido.
Dios no solo nos acompaña después de nacer: nos sueña antes de existir. Cada día, cada etapa, cada paso ha sido mirado, conocido, confiado.
Aquí la fe se vuelve dignidad: mi vida tiene peso, tiene sentido, tiene historia en el corazón de Dios.
Y también confianza: aunque no entienda mis caminos, Él los conoce primero.
Jesús dijo a Nicodemo: Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, […]
✨ ¿QUÉ VIVIRÁS EN ESTE RETIRO? ✨ Bajo el concepto de La Siembra Consciente, trabajaremos sobre tres pilares: Tiempo (Kairós), Intención y Germinación.
Razonamiento Espiritual: Filosofía griega y actual sobre el origen; herramientas para analizarla.
Práctica de Prāṇāyāma: Respiración consciente para la calma.
Sanación con Sonidos: Frecuencias de Cuencos Tibetanos para la renovación celular.
Meditación de la Semilla: Visualización guiada para proyectar tus metas.
Reiki Crístico: Sanación energética enfocada en el chakra raíz y la purificación de propósitos
Jesús, les dijo: ¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entendéis ni comprendéis? ¿Aún tenéis […]
Jesús le respondió: −Nadie que mire atrás después de poner la mano en el arado […]
Esta última parte muestra una misericordia que no es solo acontecimiento pasado, sino fidelidad que acompaña. Dios no solo libera una vez: conduce, sostiene, alimenta, recuerda.
La misericordia se vuelve aquí camino largo: desierto, lucha, cansancio, espera, provisión diaria.
No hay épica sin cotidianeidad, no hay promesa sin proceso.
La misericordia ya no se manifiesta solo en la creación, sino en la historia concreta de opresión y de salida.
Lo que para el mundo parece fuerza, juicio o ruptura, el salmo lo nombra como misericordia, porque la misericordia no es solo ternura: es también intervención que rompe cadenas.