El sol abre su corazón al río Paraná, y pinta el eielo de color naranaja, imagen de Ayrin Nava

Salmo 79, no nos alejaremos de ti, veintitrés de junio

Señor Dios de los ejércitos, Dios y Pastor mío, vuelve Tu mirada hacia mí en este día. Mira la viña de mi vida, que Tú mismo plantaste y fortaleciste con Tu diestra. Cuando sienta que las dificultades derriban mis defensas o que el cansancio me hace comer llanto, ven a visitarme con Tu gracia. Protege mi camino, repara lo que esté roto en mi interior y no permitas que me aleje de Ti. Restáurame, Señor, haz brillar Tu rostro sobre mi jornada y dame Tu salvación. Amén.

Salmo 78, alcanzado por la ternura, veintidós de junio

Señor Dios, Salvador nuestro, Tú conoces los días en que las dificultades nos asedian y nos sentimos profundamente agotados. Ven pronto a nuestro encuentro con Tu compasión; líbranos de la angustia y cura las heridas que las pruebas del camino han dejado en nuestra alma. No permitas que el desánimo nos haga dudar de Tu presencia. Recordamos hoy que somos las ovejas de Tu rebaño y elegimos darte gracias y cantar Tus alabanzas en medio de cualquier circunstancia. Amén.

Salmo 77 C, se Acordaban de la Roca, veintiuno de junio

Señor Dios, reconozco que muchas veces mi corazón no es del todo sincero y que te busco más por mis necesidades que por el deseo de estar contigo. Gracias por Tu infinita paciencia, por sentir lástima de mis caídas y por reprimir Tu enojo cuando te fallo. Gracias porque te acuerdas de que soy de carne, un suspiro en el tiempo. Limpia mis labios de toda adulación falsa y hazme hoy fiel a Tu alianza de amor. Amén.

Salmo 77 B, aprender o no aprender, veinte de junio

Señor Dios, perdona mis dudas y esos momentos en los que pregunto con desconfianza si serás capaz de sostener mi futuro. Líbrame de la avidez que me hace consumir las bendiciones con prisa y sin gratitud. Gracias por el «pan de ángeles» que pones cada día en mi mesa: la salud, el trabajo, la familia y la fe. Enséñame a descansar en Tu providencia, sabiendo que las altas nubes están a Tu servicio para cuidar de mi vida. Amén.

Salmo 77 A, inclina el oído escucha, diecinueve de junio

Señor Dios, te doy gracias por la historia de salvación que has tejido con mi vida y con la de mis antepasados. No permitas que sea un necio que olvida Tus portentos ni que tenga un corazón inconstante ante las dificultades cotidianas. Dame la gracia de guardar Tus mandamientos y la valentía de proclamar Tu poder a los que vienen detrás. Tú que guías de día con la nube y de noche con el fuego, aclara mis pasos en este día. Amén

Salmo 75 B, ¡cumplidlos!…, diecisiete de junio

Señor Dios, Tú eres grande y temible ante la soberbia del mundo, pero eres refugio y salvación para los limpios de corazón. Te pido que hoy te pongas en pie en mi favor y defiendas mi causa ante cualquier situación que intente oprimirme o quitarme la paz. Que incluso las dificultades y la cólera del entorno se transformen en una oportunidad para alabarte. Ayúdame a cumplir mis promesas y a vivir con la seguridad de que Tú gobiernas con justicia sobre todos los reyes de la tierra. Amén.

Salmo 75 A, ¡Deslumbrante!…, dieciséis de junio

Señor Dios, Tú eres deslumbrante y magnífico, y Tu presencia es capaz de quebrar la espada y la guerra. Te pido que hoy te manifiestes en mi vida y traigas Tu paz a mis pensamientos y a mis relaciones. Inmoviliza cualquier ataque de ansiedad, miedo o discordia que intente asaltarme. Que los problemas que hoy me amenazan pierdan su fuerza ante Tu poder, y que yo pueda caminar seguro bajo el amparo de Tu morada. Amén.

Salmo 74, todo sale a la luz, quince de junio

Señor Dios, te doy gracias de todo corazón en este día invocando Tu santo nombre. Cuando sienta que el suelo tiembla bajo mis pies o que la soberbia del entorno intenta intimidarme, recuérdame que Tú sostienes con fuerza las columnas de mi vida. Líbrame de caer en la jactancia y enséñame a esperar con paciencia Tus tiempos, que siempre son perfectos. Que mi vida sea un canto continuo que proclame Tu grandeza y confíe en Tu justa guía. Amén.

Salmo 73 B, Tú con tu fuerza, catorce de junio

Señor Dios, Tuyo es el día y tuya es la noche, Tú trazaste los límites de mi mundo y dominas cualquier tormenta. Mira hoy las dificultades que me acosan y no entregues mi vida al desánimo ni a la violencia del entorno. Protege a esta pequeña tórtola que confía en Ti. No te olvides de tus pobres ni dejes defraudado al oprimido. Levántate hoy en mi favor, toma las riendas de mis problemas y defiende Tú mi causa. Amén.

Salmo 73 A, abandonados, trece de junio

Señor Dios, a veces miro a mi alrededor y siento que las dificultades destrozan mi paz y que Tu silencio se prolonga demasiado. No me escondas Tu mano en este día de prueba. Acuérdate de que soy tuyo, de que me has rescatado y sostenido en tantas ocasiones. Aunque hoy no vea señales claras ni sepa el desenlace de mis problemas, elijo creer que Tú sigues siendo mi Rey y el autor de mi victoria. Ven en mi ayuda y reconstruye lo que se ha roto en mi corazón. Amén.