Salmo 47, la Rosa, cuatro de mayo

Respondió Jesús y le dijo: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre […]

Salmo 46, El Clavel Rojo, tres de mayo

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en […]

Salmo 45, el lirio blanco, dos de mayo

Los apóstoles le pidieron a Jesús: «Auméntanos la fe.» Jesús les contestó: «Si tuvierais fe […]

Salmo 44 B, flor de azahar, uno de mayo

«Por eso os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis […]

Salmo 44 A, aceite de júbilo y belleza, treinta de abril

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo: «Te doy gracias, Padre, Señor del […]

Salmo 43 C, los secretos del corazón, veintinueve de abril

Salmo 43 C, los secretos del corazón. Señor, Tú sabes que trato de no romper Tu alianza y que mis pasos buscan Tu camino. No escondas Tu rostro en este momento de opresión. Aunque me sienta pegado al suelo y hundido en el polvo, confío en que Tu misericordia es más grande que mi desgracia. ¡Levántate a socorrerme hoy! Amén.

Salmo 43 B, ¡ahora!, veintiocho de abril

Señor, hoy me siento como el salmista: confundido y un poco avergonzado por mis circunstancias. Siento que mis enemigos se ríen y que Tu auxilio tarda. No permitas que el escarnio me robe la paz. Aunque no entienda por qué permites este retroceso, ayúdame a no soltar Tu mano en medio de la burla. Amén.

Salmo 43 A, en tus manos, veintisiete de abril

Jesús les dijo: “No se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá […]

Salmo 42, Camino de la Luz, veintiséis de abril

Salmo 42, Camino de la Luz

Salmo 41: «La Sed que no se Apaga», veinticinco de abril

Salmo 41: «La Sed que no se Apaga». Señor, mi alma tiene sed de Ti como una cierva busca el agua. A veces me siento arrollado por las olas de la vida y el eco de mis problemas me aturde, pero hoy decido hablarle a mi propia alma: ¡Espera en Dios! No permitas que el desánimo me gane la partida; sé Tú la salud de mi rostro y mi roca firme. Amén.